Guía · Experimentar · Capítulo 03 / 10
Los rituales del cacao
Una taza compartida, un silencio, una atención puesta en el gesto.
Una taza que le tiendes a alguien, un momento que te reservas, unos minutos dedicados a la preparación: el ritual puede empezar así. Tú le das su lugar y su ritmo, con el cacao que has elegido.
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Dos tazas, un mismo gesto
Preparas una segunda taza, la dejas delante de alguien. El aroma queda entre los dos, las manos rodean el calor. Un gesto de preparación se convierte en un momento que se habita en compañía.
Arraigo
Lo que se transmite
En 2012, el encuentro con la comunidad shipibo-conibo de Nueva Betania, a orillas del Ucayali, abrió nuestro camino. En Lanquín, el vínculo con Tuq'tuquilal se mantiene desde 2018. Estos encuentros pertenecen a lugares y a personas que nombramos.
Sus tradiciones siguen siendo suyas. En tu casa, un ritual puede tomar una forma personal: preparar con cuidado, elegir el momento, dejar un espacio para compartir.
El cacao nutre más que el cuerpo, pero no hay que hacerle decir cualquier cosa.Volumen 1, MOOJO
Lo que pide la palabra ceremonial, antes de la taza.
El cacao ceremonial




